¿Cómo utilizar?




Cinco pasos para lograr
un buen acabado:

 
1) Pintura de calidad:
Facilita el trabajo, cubre mejor y dura más tiempo. Dentro de sus características es importante tomar en cuenta la adhesión, el flujo y el nivel, menor goteo y resistencia. Consulte con su asesor para determinar el mejor tipo de pintura para cada aplicación específica.
 
2) Invertir en los mejores accesorios:
Un buen accesorio hace que la preparación de la superficie y la aplicación final sean mucho más sencillas. Las brochas y los rodillos de alta calidad, retienen mayor cantidad de pintura, la aplican de manera más pareja y no dejan cerdas o residuos que tendrán que ser removidos posteriormente.
 
3) Prepara la superficie:
La pintura es una capa muy delgada por lo que las imperfecciones como grietas o agujeros se notaran aún después de pintar. Si el muro se encuentra húmedo, sucio o grasoso la pintura eventualmente se manchara o pelara. Incluso la mejor pintura no podrá resistir la superficie mal preparada.
 

 
4) Empapela bien:
El cubrir las partes que no va a pintar y proteger los muebles le ahorra tiempo y dinero. El esquinado tendrá una apariencia más profesional y podrá trabajar a una mayor velocidad sin preocuparse por manchas o salpicaduras. Además, limpiar le tomara mucho menos tiempo.
 
5) Pinta en condiciones óptimas:
Para obtener mejores resultados, lave y sacuda los accesorios después de sacarlos de su empaque original, lea cuidadosamente las instrucciones de recomendación para la aplicación de cada tipo de pintura en relación a los rangos de temperatura y humedad recomendables al momento de la aplicación.